Ya regresaron las vagaciones, he vuelto a mi suplicio sin internet.
Anoche soñé con Raúl, fue bastante extraño, estaba con unas amigas en una especia de centro comercial pero de repente me iba porque alguien me llamaba, tenìamos como unas hojas en las que habìa que firmar algo; me subía a un camión y esperaba a llegar a mi destino pero todo se ponía más obscuro conforme avanzábamos, el camión se detuvo debajo de un puente y yo bajé, caminé un poco en la noche y distingue a trs sujetos, se veían medio mafiosos y platicaban muy animadamente, decidí no acercarme más porque uno de ellos tenía un bat, miré a lo lejos y parecía que todavía era de día de donde venía.
Tomé otro camión y regresé a la plaza con las demás, en el camino de regreso vi palmeras y una especie de tobogán, todo se veìa muy de Las Vegas, llegando recuerdo que me dieron una hoja pero yo no quise escribirle nada porque estaba rayoneada, Natali me preguntò dònde habìa estado porque me habìa demorado mucho y no supe que responder...
La segunda parte del sueño fue extraña: yo llegaba con cerca de 5 maletas a un patio con algunas macetas, estaba en pijama y parecìa que eran las 7.30 am; tocaba un timbre mientras trataba de guardar algo en la maleta más pequeña, que, ahora que lo pienso, sólo tenía 3 o 4 trapos adentro; Raúl me abría la puerta, me abrazaba y me decía: "Que bueno que ya llegaste, pasa..."
Yo me sorprendía, creo que no esperaba ver a Raúl ni nada por el estilo, entrábamos a un cuarto verde, estaba como en forma de sala, había un comedor, una ventana y las que yo creo son sus hermanas estaban descansando empijamadas en el piso, se me quedaron viendo mientras pasaba a su lado; Raúl se acercó a un mueble y creo que sacó cereal, yo me senté en el piso al lado de mis maletas (que no sé cómo entraron) y vi a Jorge, se me hizo extraño y me puse a platicar un poco con él, luego no recuerdo que pasó...
Raúl estaba abrazándome mientras veíamos la tele pero yo tenía el torse desnudo y podía sentir como se emocionaba mientras me estrujaba poco a poco, de repente me espanté, no podía reaccionar bien pero escuché como me decía al oído: "Así me gustas, me gusta..."
Fue bastante raro así que traté de quitarme sus brazos de alrededor pero él apretó más fuerte. "Bonita, te ves hermosa" o algo ai recuerdo que me dijo...
Luego sonó el despertador.
sábado, 30 de junio de 2012
viernes, 22 de junio de 2012
Frío
Me estoy congelando, la garganta me duele, no he dormido bien y creo que tengo principios de colitis.
Extraño tener a alguien a mi lado todo el tiempo, alguien que me apoye y me haga reír, que me abrace cuando empiece a temblar, que me haga piojito y me diga cositas al oído...
No es que Cardo no lo haga, si no que me gustaría pasar más tiempo con él.
Ya no sé si es porque extraño a la Nutria (lo que implicaría que lo amaba "de verdá") o si simplemente requiero de mucha más atención de la que me dan...
Hace dos días me quedé con Cardo en su departamento, pensaba en irme temprano al día siguiente pero me quedé dormida y me dio flojera salir, traté de estudiar un poco pero tenía molestias en la garganta y frío, le dije a Cardo pero él se burlo de mí diciendo que le daba mucha lata, me hizo sentir muy mal y recordé que la Nutria se desvelaba cuando yo me sentía mal, decidí hacerme bolita entre las sábanas y él fue a bañarse. Compramos algunas cosas para desayunar y cada quien se preparó el desayuno, él se enojó porque le quedaron un poco desfigurados los huevos estrellados, nos sentamos a ver el Debate #Yosoy132 y luego de un rato me dormí, me desperté porque tenía mucho frío y le dije pero otra vez sólo se burló de mí, me sentí mal de nuevo, fui por mi chamarra y me acurruqué a su lado, pareció no importarle, lo observé un rato con ojos de cachorro triste pero sólo recibí una sonrisa a cambio, me dejé llevar por el sueño y me acomodé en sus piernas, seguía temblando, le pedí que fuera por la cobija pero creo que terminé trayéndola yo.
Me puse un poco de malas pero él comenzó a acariciarme la espalda, luego de un rato de jugar con mis carnes volteó a verme y me dijo que tenía ganas... me reí (vaya cinismo el de este hombre), volvió a acomodarse como estaba y siguió jugando; me dejé llevar por la sensación, era bastante buena y luego de un rato le salté encima.
Fuimos a su cuarto y estuvimos un buen rato revolcándonos, todo terminó pero yo seguía con frío y mejor me puse a estudiar, regresamos al sillón y me quedé dormida. Desperté, la garganta me ardía, estaba temblando y Cardo seguía mirando a la computadora, me alejé de él mientras sobaba mi pobre tráquea.
Él volteó a verme extrañado,me preguntó: ¿Qué pasa?- Me dieron ganas de darle un golpe, le contesté feamente que me dolía todo porque estaba encabronadísima y me alejé de él.
Me dijo que yo debía de haberme acercado a él para que me abrazara y poco después se enojó porque yo estaba de mal humor, me dijo que de un rato a otro todo podía estar bien conmigo y al siguiente todo podía estar mal.
Me dolió, me dolió bastante y luego recordé a la Nutria: siempre estaba ahí para mí si yo tenía algún problema, me ayudaba y me mimaba, a pesar de que siempre terminábamos peleando, pero nunca me dejo sola sufriendo...
Extraño ese amor paternal.
Extraño tener a alguien a mi lado todo el tiempo, alguien que me apoye y me haga reír, que me abrace cuando empiece a temblar, que me haga piojito y me diga cositas al oído...
No es que Cardo no lo haga, si no que me gustaría pasar más tiempo con él.
Ya no sé si es porque extraño a la Nutria (lo que implicaría que lo amaba "de verdá") o si simplemente requiero de mucha más atención de la que me dan...
Hace dos días me quedé con Cardo en su departamento, pensaba en irme temprano al día siguiente pero me quedé dormida y me dio flojera salir, traté de estudiar un poco pero tenía molestias en la garganta y frío, le dije a Cardo pero él se burlo de mí diciendo que le daba mucha lata, me hizo sentir muy mal y recordé que la Nutria se desvelaba cuando yo me sentía mal, decidí hacerme bolita entre las sábanas y él fue a bañarse. Compramos algunas cosas para desayunar y cada quien se preparó el desayuno, él se enojó porque le quedaron un poco desfigurados los huevos estrellados, nos sentamos a ver el Debate #Yosoy132 y luego de un rato me dormí, me desperté porque tenía mucho frío y le dije pero otra vez sólo se burló de mí, me sentí mal de nuevo, fui por mi chamarra y me acurruqué a su lado, pareció no importarle, lo observé un rato con ojos de cachorro triste pero sólo recibí una sonrisa a cambio, me dejé llevar por el sueño y me acomodé en sus piernas, seguía temblando, le pedí que fuera por la cobija pero creo que terminé trayéndola yo.
Me puse un poco de malas pero él comenzó a acariciarme la espalda, luego de un rato de jugar con mis carnes volteó a verme y me dijo que tenía ganas... me reí (vaya cinismo el de este hombre), volvió a acomodarse como estaba y siguió jugando; me dejé llevar por la sensación, era bastante buena y luego de un rato le salté encima.
Fuimos a su cuarto y estuvimos un buen rato revolcándonos, todo terminó pero yo seguía con frío y mejor me puse a estudiar, regresamos al sillón y me quedé dormida. Desperté, la garganta me ardía, estaba temblando y Cardo seguía mirando a la computadora, me alejé de él mientras sobaba mi pobre tráquea.
Él volteó a verme extrañado,me preguntó: ¿Qué pasa?- Me dieron ganas de darle un golpe, le contesté feamente que me dolía todo porque estaba encabronadísima y me alejé de él.
Me dijo que yo debía de haberme acercado a él para que me abrazara y poco después se enojó porque yo estaba de mal humor, me dijo que de un rato a otro todo podía estar bien conmigo y al siguiente todo podía estar mal.
Me dolió, me dolió bastante y luego recordé a la Nutria: siempre estaba ahí para mí si yo tenía algún problema, me ayudaba y me mimaba, a pesar de que siempre terminábamos peleando, pero nunca me dejo sola sufriendo...
Extraño ese amor paternal.
domingo, 17 de junio de 2012
No más
Creo que por fin Raúl entendió que no quiero estar con él,.
Fue bastante tiempo lidiando con la situación, que a veces llegaba a molestarme, hablar con él sobre cosas de la escuela o del internet era bastante bueno pero cuando se ponía "meloso" y trataba de abrazarme o de acercarme más a él, todo se volvía incómodo, su música, su voz, su cabello, su cuerpo cerca del mío, todo era incomodidad; me alegra que esta fase de él haya terminado, aunque también me pone un poco de malas porque sé que podríamos haber sido una pareja "explosiva".
Pasando a otros asuntos, el viernes fui a Cuerna, viajé en el autobús con Cardo, pero antes estuve con mis compañeritos, fuimos a bicicletear a Chapultepec y nos divertimos hablando de política; Karla, Vera y yo teníamos una botella de vodka, así simplemente la mezclamos con jugo de piña hasta que quedó decente el sabor, la verdad, tomando un poco se calentaba la garganta, así que aún seguía fuerte.
Regresamos a la escuela para ir a la junta de política, mientras los chicos se iban a apartar lugar en el cantabar, después Vera nos dijo que no iría porque tenía que llegar a Tizayuca, Cardo no paraba de llamarme preguntándome la hora en la que teníamos que estar en el Museo de la Ciudad para ver bailar a mi esposa y Karla me decía que ella no podría sola con la botella.
Tomé la mitad del "agua loca" que habíamos preparado, nos apuramos en la junta y pasé a mi casa por mis cosas; llegamos al cantabar, estuve riéndome un rato con los compañerines y le dimos la botella a Zamora (dijo que le gustó pero su cara se veía bastante en desacuerdo).
Pedí dos mojitos y me los terminé rápido para salir corriendo a Taxqueña, guardé mis cosas en la mochila y salí huyendo, fui a la parada de camiones y me dormí todo el camino. Llegué y vi a Cardo, me saludó con un beso y me dijo que olía a pegamento blanco, le dije que eso había usado para contentarme, fuimos a los pullman y estaba todo lleno, Cardo me dijo que me calmara, que él ya sabía que habría mucha gente, me desesperé un poco pero mejor decidí ir al baño. Cardo estaba formado cuando regresé, me recibió con un abrazo (es bastante lindo), avanzamos relativamente rápido en la fila y nos dieron boletos para las 18:16, me sentí un poco mal porque Cardo me llamó "calamidad" pero luego de un rato hablándolo nos pusimos contentos, subimos al autobús y dormimos.
Pasamos a su casa rápido para que dejara sus cosas y me compró un helado, viajamos en ruta hasta el centro y nos metimos al museo (hacía muchísimo calor), estuve hablando con Viki todo el tiempo hasta que mi esposa bailó, la felicité antes de que se fuera y Cardo me llevó a su casa en taxi.
Fue muy extraño, yo no había querido saludar a su mamá cuando llegamos y mucho menos quería hacerlo a las 10 de la noche pero Cardo me dijo que todo estaría bien, estuvimos en la cocina cerca de una hora preparando palomitas, tomando agua y picando a todo lo que fuera chiquito, su mamá rondaba de vez en cuando pero no hacía más que sonreírme y soltarme una que otra frasecita, yo me limitaba a asentir con la cabeza mientras me ahogaba en el vaso que tenía cerca.
Me puse bastante tensa, los músculos de mi abdomen estaban contraídos y masticaba muy fuerte, Cardo se dio cuenta y me pidió que me tranquilizara, no pude, fuimos a sus cuarto a ver una película pero yo seguía muy asustada: no sabía qué hacer, no sabía qué decir, ni si quiera estaba segura de cómo salir de ahí.
Luego de un rato de ver la película, Cardo fue a hablar con su mamá y al final lo obligaron a dormir en otro cuarto aunque si se hubiera quedado, no habría pasado nada, yo estaba tan tensa que cada vez que se me acercaba yo le gruñía y me alejaba un poquito, no quería que me tocara.
Me gusta estar con él pero en situaciones que impliquen familia, soy una miedosa.
Fue bastante tiempo lidiando con la situación, que a veces llegaba a molestarme, hablar con él sobre cosas de la escuela o del internet era bastante bueno pero cuando se ponía "meloso" y trataba de abrazarme o de acercarme más a él, todo se volvía incómodo, su música, su voz, su cabello, su cuerpo cerca del mío, todo era incomodidad; me alegra que esta fase de él haya terminado, aunque también me pone un poco de malas porque sé que podríamos haber sido una pareja "explosiva".
Pasando a otros asuntos, el viernes fui a Cuerna, viajé en el autobús con Cardo, pero antes estuve con mis compañeritos, fuimos a bicicletear a Chapultepec y nos divertimos hablando de política; Karla, Vera y yo teníamos una botella de vodka, así simplemente la mezclamos con jugo de piña hasta que quedó decente el sabor, la verdad, tomando un poco se calentaba la garganta, así que aún seguía fuerte.
Regresamos a la escuela para ir a la junta de política, mientras los chicos se iban a apartar lugar en el cantabar, después Vera nos dijo que no iría porque tenía que llegar a Tizayuca, Cardo no paraba de llamarme preguntándome la hora en la que teníamos que estar en el Museo de la Ciudad para ver bailar a mi esposa y Karla me decía que ella no podría sola con la botella.
Tomé la mitad del "agua loca" que habíamos preparado, nos apuramos en la junta y pasé a mi casa por mis cosas; llegamos al cantabar, estuve riéndome un rato con los compañerines y le dimos la botella a Zamora (dijo que le gustó pero su cara se veía bastante en desacuerdo).
Pedí dos mojitos y me los terminé rápido para salir corriendo a Taxqueña, guardé mis cosas en la mochila y salí huyendo, fui a la parada de camiones y me dormí todo el camino. Llegué y vi a Cardo, me saludó con un beso y me dijo que olía a pegamento blanco, le dije que eso había usado para contentarme, fuimos a los pullman y estaba todo lleno, Cardo me dijo que me calmara, que él ya sabía que habría mucha gente, me desesperé un poco pero mejor decidí ir al baño. Cardo estaba formado cuando regresé, me recibió con un abrazo (es bastante lindo), avanzamos relativamente rápido en la fila y nos dieron boletos para las 18:16, me sentí un poco mal porque Cardo me llamó "calamidad" pero luego de un rato hablándolo nos pusimos contentos, subimos al autobús y dormimos.
Pasamos a su casa rápido para que dejara sus cosas y me compró un helado, viajamos en ruta hasta el centro y nos metimos al museo (hacía muchísimo calor), estuve hablando con Viki todo el tiempo hasta que mi esposa bailó, la felicité antes de que se fuera y Cardo me llevó a su casa en taxi.
Fue muy extraño, yo no había querido saludar a su mamá cuando llegamos y mucho menos quería hacerlo a las 10 de la noche pero Cardo me dijo que todo estaría bien, estuvimos en la cocina cerca de una hora preparando palomitas, tomando agua y picando a todo lo que fuera chiquito, su mamá rondaba de vez en cuando pero no hacía más que sonreírme y soltarme una que otra frasecita, yo me limitaba a asentir con la cabeza mientras me ahogaba en el vaso que tenía cerca.
Me puse bastante tensa, los músculos de mi abdomen estaban contraídos y masticaba muy fuerte, Cardo se dio cuenta y me pidió que me tranquilizara, no pude, fuimos a sus cuarto a ver una película pero yo seguía muy asustada: no sabía qué hacer, no sabía qué decir, ni si quiera estaba segura de cómo salir de ahí.
Luego de un rato de ver la película, Cardo fue a hablar con su mamá y al final lo obligaron a dormir en otro cuarto aunque si se hubiera quedado, no habría pasado nada, yo estaba tan tensa que cada vez que se me acercaba yo le gruñía y me alejaba un poquito, no quería que me tocara.
Me gusta estar con él pero en situaciones que impliquen familia, soy una miedosa.
lunes, 11 de junio de 2012
Confesión
El jueves pasado estuve hablando con Raúl, últimamente me ha seguido mucho y siempre que puede se la pasa conmigo, sé que le gusto pero no esperaba ningún otro tipo de confesión; por msn me dijo que quería hablar conmigo, que estaba un poco desesperado y tenía miedo, pensé que sería algo de la escuela o alguna otra cosa simple pero me pidió pasar un rato conmigo el viernes para explicarme bien su situación.
Me acompañó al centro a comprar una playera y una botella de aerosol para la marcha AntiPeñaNieto, estuvimos tonteando como siempre, hablando de cosas bobas y sin sentido, cuando estábamos regresando a la escuela (habíamos pasado cerca de 3 horas juntos) me di cuenta de que él no había mencionado nada de lo que quería hablar, pensé que tal vez otro día que estuviera más animado y que si le preguntaba se sentiría presionado; me dijo que se quedaría conmigo un rato más.
Yo iría a entregar el aerosol al comité de la escuela para ver la organización de la marcha y pensé que él esperaría unos 10 minutos afuera y luego me anunciaría su partida, pero no fue así.
Decidió entrar a ver que ofrecían y se encontró con algunos conocidos, se quedó sentado en la parte de atrás del salón, en silencio.
Empezaron las propuestas, algunos eran nuevos y la conversación (que se volvió debate) giró en torno a cosas que se supone ya se habían tratado, perdimos bastante tiempo en eso; Raúl comenzó a acercase a mí poco a poco, lo raro fue que yo también comencé a irme a las bancas de atrás.
Cardo me llamaba o yo le hablaba de tanto en tanto y le decía todo lo que pasaba, omitiendo a Raúl, por supuesto.
Luego de 3 horas de discusión infructíferas, Raúl se sentó a mi lado y me dijo que por favor nos fuésemos, le respondí diciendo que él podría haber volado desde hace un buen rato, me miró y me dijo: "Sabes perfectamente bien porqué estoy aquí..."
Le dije que quería ver que pasaba con la organización y que me esperara un poco más, unos 10 min más tarde se me acercó y me regaló un cuarzo verde, me dijo que lo conservara (creo que lo perdí hace dos días).
La junta se terminó y me dijo que tenía muchísima hambre y que fuéramos a comer, yo accedí (tenía el estómago completamente revuelto), como no traía dinero, le dije que me acompañara a casa y que de ahí nos iríamos a donde él quisiera.
Íbamos caminando cuando empezó a hablarme en serio:
dijo que tenía miedo de que lo que pudiera decir o hacer fuese a modificar lo que podría pasar, le dije que así se hacían las cosas, que todo en la vida era bastante simple y que no había mucho que pudiera hacer si temía cambiar la realidad, volteó a verme y respondió que no era taaan simple; que yo lo veía muy simple porque no era él...
Divagó un poco con eso de las simplicidades y sus problemas hasta que le pregunté directamente a que se refería, me miró de forma extraña (bastante salvaje) y me soltó: "ya lo sabes, eres quién más lo sabe". Supuse que hablaba de su atracción hacía mí, así que le pregunté cuál era el problema con eso, digo, si yo ya lo sabía, ¿qué más había que temer?
Su voz se hizo un poco más suave y empezó a tartamudear, se veía nervioso pero me lo dijo de forma sutil:
¿Había otra confesión?
Comencé a preocuparme pero al mismo tiempo sonreía, me agradaba la idea de que hubiese más aunque me sentía un poco culpable por no poder corresponderle.
Se armó de valor y lo soltó poco a poco (fue extraño):
"Yo... yo... te quiero"
Mis ojos se abrieron bastante, al menos por un microsegundo, me costaba trabajo entender ese sentimiento, no entendía bien como podía hacer una confesión tan grande (esas palabras implican mucho para mí) con lo poco que habíamos convivido, hasta que siguió hablando:
"Te quiero... y te quiero mucho, te quiero tanto como para comprender que eres feliz y que si a mí no me toca eso, está bien, sólo quiero que lo sepas"
La verdad, es la confesión más intensa que me han hecho y es la que más me ha movido: Rául se ha tomado el tiempo de conocerme, de estar conmigo en la escuela, de hacerme reír, de espantarme, de verme de malas y un poco depre, y la única vez en que ha "fallado" fue cuando me besó; lamentablemente, él es bastante valemadres y flojo, lo cual le quita todo lo bueno que yo pudiera ver.
Seguimos hablando de eso, pero la verdad no recuerdo bien como fue, llegué a casa y él dijo que me esperaría, tomé rápido el dinero y dejé mis cosas, lo dejé esperando un rato porque perdí las llaves pero cuando salí, ahí estaba, pensativo.
Comenzamos a bajar hacia la avenida y él siguió diciéndome cosas, no alcance a escucharlo bien pero entendí algo como: "si no quieres que te diga, no sé, cuchurrumina, o que te señale y diga 'esa es mi novia', o que todos sepan que somos pareja, está bien, sólo quiero que lo tomes en cuenta"
Le dije que yo soy una pésima novia y que la verdad no considero que nadie me merezca como pareja, no me dejó continuar, me dijo que yo era una mujer muy atractiva físicamente, yo me reí, me volteó a ver de forma graciosa, parecía estar enojado y me calló diciendo que era cierto, al menos para él, le sonreí.
Sé que ésta clase de cosas no es buena, ni para mí, ni para Raúl y mucho menos para Cardo, temo estar envuelta en algo muy grave: Raúl no me conviene y yo no soy de compromisos como Cardo.
Estoy confundida.
Me acompañó al centro a comprar una playera y una botella de aerosol para la marcha AntiPeñaNieto, estuvimos tonteando como siempre, hablando de cosas bobas y sin sentido, cuando estábamos regresando a la escuela (habíamos pasado cerca de 3 horas juntos) me di cuenta de que él no había mencionado nada de lo que quería hablar, pensé que tal vez otro día que estuviera más animado y que si le preguntaba se sentiría presionado; me dijo que se quedaría conmigo un rato más.
Yo iría a entregar el aerosol al comité de la escuela para ver la organización de la marcha y pensé que él esperaría unos 10 minutos afuera y luego me anunciaría su partida, pero no fue así.
Decidió entrar a ver que ofrecían y se encontró con algunos conocidos, se quedó sentado en la parte de atrás del salón, en silencio.
Empezaron las propuestas, algunos eran nuevos y la conversación (que se volvió debate) giró en torno a cosas que se supone ya se habían tratado, perdimos bastante tiempo en eso; Raúl comenzó a acercase a mí poco a poco, lo raro fue que yo también comencé a irme a las bancas de atrás.
Cardo me llamaba o yo le hablaba de tanto en tanto y le decía todo lo que pasaba, omitiendo a Raúl, por supuesto.
Luego de 3 horas de discusión infructíferas, Raúl se sentó a mi lado y me dijo que por favor nos fuésemos, le respondí diciendo que él podría haber volado desde hace un buen rato, me miró y me dijo: "Sabes perfectamente bien porqué estoy aquí..."
Le dije que quería ver que pasaba con la organización y que me esperara un poco más, unos 10 min más tarde se me acercó y me regaló un cuarzo verde, me dijo que lo conservara (creo que lo perdí hace dos días).
La junta se terminó y me dijo que tenía muchísima hambre y que fuéramos a comer, yo accedí (tenía el estómago completamente revuelto), como no traía dinero, le dije que me acompañara a casa y que de ahí nos iríamos a donde él quisiera.
Íbamos caminando cuando empezó a hablarme en serio:
dijo que tenía miedo de que lo que pudiera decir o hacer fuese a modificar lo que podría pasar, le dije que así se hacían las cosas, que todo en la vida era bastante simple y que no había mucho que pudiera hacer si temía cambiar la realidad, volteó a verme y respondió que no era taaan simple; que yo lo veía muy simple porque no era él...
Divagó un poco con eso de las simplicidades y sus problemas hasta que le pregunté directamente a que se refería, me miró de forma extraña (bastante salvaje) y me soltó: "ya lo sabes, eres quién más lo sabe". Supuse que hablaba de su atracción hacía mí, así que le pregunté cuál era el problema con eso, digo, si yo ya lo sabía, ¿qué más había que temer?
Su voz se hizo un poco más suave y empezó a tartamudear, se veía nervioso pero me lo dijo de forma sutil:
"Yo sé que lo sabes, pero lo que me molesta es no poder decírtelo"Me sacó de onda, se suponía que ya me lo había dicho, que mirarme lo hacía blandito, que ponía ojos de borrego cuando pensaba en mí, que hablar conmigo lo hacía feliz, que le gustaba verme sonreír...
¿Había otra confesión?
Comencé a preocuparme pero al mismo tiempo sonreía, me agradaba la idea de que hubiese más aunque me sentía un poco culpable por no poder corresponderle.
Se armó de valor y lo soltó poco a poco (fue extraño):
"Yo... yo... te quiero"
Mis ojos se abrieron bastante, al menos por un microsegundo, me costaba trabajo entender ese sentimiento, no entendía bien como podía hacer una confesión tan grande (esas palabras implican mucho para mí) con lo poco que habíamos convivido, hasta que siguió hablando:
"Te quiero... y te quiero mucho, te quiero tanto como para comprender que eres feliz y que si a mí no me toca eso, está bien, sólo quiero que lo sepas"
La verdad, es la confesión más intensa que me han hecho y es la que más me ha movido: Rául se ha tomado el tiempo de conocerme, de estar conmigo en la escuela, de hacerme reír, de espantarme, de verme de malas y un poco depre, y la única vez en que ha "fallado" fue cuando me besó; lamentablemente, él es bastante valemadres y flojo, lo cual le quita todo lo bueno que yo pudiera ver.
Seguimos hablando de eso, pero la verdad no recuerdo bien como fue, llegué a casa y él dijo que me esperaría, tomé rápido el dinero y dejé mis cosas, lo dejé esperando un rato porque perdí las llaves pero cuando salí, ahí estaba, pensativo.
Comenzamos a bajar hacia la avenida y él siguió diciéndome cosas, no alcance a escucharlo bien pero entendí algo como: "si no quieres que te diga, no sé, cuchurrumina, o que te señale y diga 'esa es mi novia', o que todos sepan que somos pareja, está bien, sólo quiero que lo tomes en cuenta"
Le dije que yo soy una pésima novia y que la verdad no considero que nadie me merezca como pareja, no me dejó continuar, me dijo que yo era una mujer muy atractiva físicamente, yo me reí, me volteó a ver de forma graciosa, parecía estar enojado y me calló diciendo que era cierto, al menos para él, le sonreí.
Sé que ésta clase de cosas no es buena, ni para mí, ni para Raúl y mucho menos para Cardo, temo estar envuelta en algo muy grave: Raúl no me conviene y yo no soy de compromisos como Cardo.
Estoy confundida.
domingo, 3 de junio de 2012
Boyriend
Ayer me quedé un buen rato con Rául; estuvimos cerca de una hora acostados en el pasto.
Al principio todo fue muy equis, salí temprano porque ya no había más clases a las que ir y pensé en estudiar y hacer mi reporte de electrónica en la biblioteca pero luego de un rato con aburrimiento, sin información y con la compañía de Elías y Sergio (precisamente las personas menos divertidas que conozco) decidí que era hora de ir a buscarlo, sabía que no se había ido, apenas media hora atrás lo había visto durmiendo tirado en el pasto, y tenía una pequeña excusa para ir con él: me había prestado una cinta y pensaba regresársela.
Le envíe un mensaje para reafirmar mis sospechas y que me confirmara si quería verme (considerando como han estado las cosas podría tomarlo de diferente manera) sólo me respondió con un: "jajajajaja, va :)"
Caminé con cierto recelo, no me gusta la idea de que mis compañeritos me vean con él, a veces se ríen de mí, otras de él, estoy segura de que cuchichean a mis espaldas y es un poco molesto; llegué y le aventé el masking cariñosamente, me miró y me dijo que me acostara a su lado, acepté y empezamos a hablar de tonterías, lo difícil ocurrió después...
Poco a poco comenzó a llevarme hacia él, me jalaba de la cintura y puso mi cabeza sobre su brazo, reímos un rato, traté de mantenerme al margen de la situación pero no sabía como. Siguió atrayéndome poco a poco, hasta que sus brazos rodeaban todo mi cuerpo y su cara estaba a nada de la mía, me dijo que si seguía picando su barriga, él me mordería los cachetes, giré para evitar eso pero me dio un fuerte abrazo y traté de escapar, luego me dijo que él se moriría así, conmigo entre sus brazos, para que, con ayuda del rigor mortis, yo siguiera ahí, que solamente me iría si alguien llegaba a cortarle los brazos.
Fue algo muy dulce y extraño al mismo tiempo, me dio ternura y me emocioné pero inmediatamente pensé en Cardo, traté de salir de esa trampa pero él no hacía más que apretar, me gustó; para mi suerte, me llegó un sms en el que preguntaban por mi localización, le dije a Raúl que ya era hora de ir a trabajar, se limitó a apretujarme y decir: "Cinco minutos más"; volteé a verlo y noté que tenía una sonrisa genuina en el rostro.
Logré convencerlo de que nos levantáramos porque ya era algo tarde y yo tenía que ir a presentar el proyecto de control, se fue a plotear y yo por mis cosas.
Cerca de dos horas después, volvimos a encontrarnos, parecía que él me esperaba pero yo estaba ocupada con lo del motor, estuvo acompañándome por cosas durante un rato hasta que lo convencí de que viera como se trabaja con eso, se la pasó haciéndome muecas, emitiendo sonidos extrañamente graciosos, tocándome la barriga y sosteniendo mi mano; me puse nerviosa porque mis compañeritos estaban muy cerca pero me las arreglé para que no lo notaran. Justo cuando Raúl comenzaba a acercarse más, Cardo me marcó, me limite a contestar ahí, sin moverme y con voz dulce, me dijo; "Te Amo" y yo respondí con un: "yo a ti", Rosario me escuchó y señaló que yo sólo podía estar hablando con mi novio, Raúl se separó de mí y se puso cabizbajo, fue raro, Elías me volteó a ver y soltó: "No, cuelga tú", todos se rieron.
Al final, el motor no quedó pero Raúl me espero para que nos fuéramos, no iba tan juguetón y coqueto como siempre pero seguía sonriendo, me fui burlando de él en el camino y noté que cuando me acercaba, él se alejaba, al final, no me acompañó hasta mi casa porque le daba hueva pero me llevó bastante cerca, creo que apenas entendió que yo no dejaré a Ricardo.
Al principio todo fue muy equis, salí temprano porque ya no había más clases a las que ir y pensé en estudiar y hacer mi reporte de electrónica en la biblioteca pero luego de un rato con aburrimiento, sin información y con la compañía de Elías y Sergio (precisamente las personas menos divertidas que conozco) decidí que era hora de ir a buscarlo, sabía que no se había ido, apenas media hora atrás lo había visto durmiendo tirado en el pasto, y tenía una pequeña excusa para ir con él: me había prestado una cinta y pensaba regresársela.
Le envíe un mensaje para reafirmar mis sospechas y que me confirmara si quería verme (considerando como han estado las cosas podría tomarlo de diferente manera) sólo me respondió con un: "jajajajaja, va :)"
Caminé con cierto recelo, no me gusta la idea de que mis compañeritos me vean con él, a veces se ríen de mí, otras de él, estoy segura de que cuchichean a mis espaldas y es un poco molesto; llegué y le aventé el masking cariñosamente, me miró y me dijo que me acostara a su lado, acepté y empezamos a hablar de tonterías, lo difícil ocurrió después...
Poco a poco comenzó a llevarme hacia él, me jalaba de la cintura y puso mi cabeza sobre su brazo, reímos un rato, traté de mantenerme al margen de la situación pero no sabía como. Siguió atrayéndome poco a poco, hasta que sus brazos rodeaban todo mi cuerpo y su cara estaba a nada de la mía, me dijo que si seguía picando su barriga, él me mordería los cachetes, giré para evitar eso pero me dio un fuerte abrazo y traté de escapar, luego me dijo que él se moriría así, conmigo entre sus brazos, para que, con ayuda del rigor mortis, yo siguiera ahí, que solamente me iría si alguien llegaba a cortarle los brazos.
Fue algo muy dulce y extraño al mismo tiempo, me dio ternura y me emocioné pero inmediatamente pensé en Cardo, traté de salir de esa trampa pero él no hacía más que apretar, me gustó; para mi suerte, me llegó un sms en el que preguntaban por mi localización, le dije a Raúl que ya era hora de ir a trabajar, se limitó a apretujarme y decir: "Cinco minutos más"; volteé a verlo y noté que tenía una sonrisa genuina en el rostro.
Logré convencerlo de que nos levantáramos porque ya era algo tarde y yo tenía que ir a presentar el proyecto de control, se fue a plotear y yo por mis cosas.
Cerca de dos horas después, volvimos a encontrarnos, parecía que él me esperaba pero yo estaba ocupada con lo del motor, estuvo acompañándome por cosas durante un rato hasta que lo convencí de que viera como se trabaja con eso, se la pasó haciéndome muecas, emitiendo sonidos extrañamente graciosos, tocándome la barriga y sosteniendo mi mano; me puse nerviosa porque mis compañeritos estaban muy cerca pero me las arreglé para que no lo notaran. Justo cuando Raúl comenzaba a acercarse más, Cardo me marcó, me limite a contestar ahí, sin moverme y con voz dulce, me dijo; "Te Amo" y yo respondí con un: "yo a ti", Rosario me escuchó y señaló que yo sólo podía estar hablando con mi novio, Raúl se separó de mí y se puso cabizbajo, fue raro, Elías me volteó a ver y soltó: "No, cuelga tú", todos se rieron.
Al final, el motor no quedó pero Raúl me espero para que nos fuéramos, no iba tan juguetón y coqueto como siempre pero seguía sonriendo, me fui burlando de él en el camino y noté que cuando me acercaba, él se alejaba, al final, no me acompañó hasta mi casa porque le daba hueva pero me llevó bastante cerca, creo que apenas entendió que yo no dejaré a Ricardo.
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