martes, 26 de agosto de 2014

Un año

Pues... eso fue lo que pasó ayer, cumplimos un año. No sé cómo tomarlo, no lo amo con fervor ni le tengo mucha confianza; a mi parecer es más mi amigo con derechos desde hace rato, tal vez por eso no me importe tanto lo que haga o con quién hable (acepto que sí me dolía ver sus comentarios sabroseando a otras chicas).

Casi no le hago panchos ni le reclamo por sus acciones, a menos de que afecten a algún tercero que sea muy querido para mí. Cuando llora sólo lo abrazo porque no sé qué más hacer, cuando se enoja me río porque no entiendo sus enfados, cuando me besa no pasa nada, me resulta cómodo y hasta bonito.

Jamás pensé en que ignorar las cosas fuera algo bueno pero parece que funciona si te quieres ahorrar problemas, no sé, lo aprecio pero a veces desearía que dejara de hablarme... Es un poco complicado, hemos convivido tanto que ya no le hago el feo, pero no es de mis personas favoritas.

Me regaló un CD de una banda que me gusta mucho y su mamá me regaló comida para desayunar, comer y cenar; me da un poco de vergüenza estar con ellos, siento que sólo soy una carga más, así que trato de no hacerme notar mucho y de ayudar en algunas cositas de la casa (usualmente lavo los platos cuando llego y antes de irme, pero a veces su mamá me pone a aspirar, trapear o lavar el baño).

Realmente no debería quejarme del trato que me dan, es bastante bueno para lo poco que yo entrego. Aún así, no me siento parte de ese círculo y creo que no llegaré a serlo, tengo muchos problemas en la mente y otros más en la vida real.

Tal vez un día explote y, llorando, le contaré todo lo que me pasa. Eso, o seguiré escribiéndolo aquí.

A veces extraño a Cardo por "maduro", a veces a la Nutria por dulce, a veces a mi imaginación por dedicado; extraño muchas cosas que ya no pueden ser...

jueves, 21 de agosto de 2014

Pérdida

Bien, tenía mucho que no me sentía tan triste y apachurrada; la verdad es que este último semestre ha empezado bastante mal, debido a mi situación económica y familiar, aumentando con la presión de la tesina y de mi primer trabajo.
Realmente no tengo idea de qué haré al terminar, siento que no sé nada y que no podría vivir de biomédico porque me aburro mucho. He intentando encontrar algo que me guste y me haga feliz, bueno, no es cierto; pero he puesto más atención a las cosa que me hacen sentir bien y una de ellas son los animales, junto con el fascinante mundo de las neurociencias... a veces creo que ya es tarde para dedicarme a ello.

Tengo ganas de que alguien me diga que me dará trabajo y que será algo lindo, como estar en un restaurante de chef, cajera o mesera; tal vez ser barista, me gustan las cosas simples y que se hacen con amor.

La razón de mi queja de hoy es Campito, ayer me dijo que me ayudaría a construir un circuito y yo, al principio, le creí. Resultó ser cumpleaños de su papá y me pidió que le diera un abrazo, me negué y él se puso un poco triste, luego me dijo que iríamos muy temprano por un pastel (a eso de las 08.30) y que después me traería a la escuela para seguir ayudándome.
No sé porque fui tan ingenua y le volví a creer.
Por la noche me dijo que pusiera todo lo que necesitase para la práctica, pero me tardé tres horas con los primeros requisitos; cuando llegué a la parte en la que quería su ayuda, él ya estaba muy cansado y me dijo que fuéramos a dormir, que mañana temprano iríamos por el pastel y me ayudaría.
Me fui a dormir pensando que él debería bañarse primero para que le costara menos despertarse, así que cuando sonó el despertador, comencé a "molestarlo" para que se bañara, no me hizo caso y volvimos a dormir. Me desperté otras tres veces para decirle que debíamos irnos pero volvió a abrazarme mientras me decía que ya me levantara.
Al final, vio su reloj y ya era hora de irnos, me levanté de malas y me bañé, regresé y él me preguntó si lo esperaba o me iba; le dije que ya me tenía que ir, dijo que estaba bien, que en la escuela me veía.
Y pues... no me ha ayudado, ni lo he visto.
Ya debería tener en mente que él no cumple. No sé porque le sigo creyendo.

jueves, 7 de agosto de 2014

Cursilerías...

Pues Campito quiere que mañana vaya a su casa y me quede ahí toda la noche mientras me abraza y me da besitos; lo único que puedo pensar es que podría hacer cosas más interesantes...

Después de todo este tiempo que he pasado sin él, siento que es como si tuviéramos una relación a distancia (como en mis viejos tiempos) y he aprovechado para hablar con todas las personas que he podido, ya sea por interné o cara a cara; también recuperé contacto con la Nutria, Cardo y Raúl, lo cual me hace sentir muy feliz.

No creo que sólo sea por ser egoísta o por querer engañarlo (ese tiempo ya pasó), simplemente me gusta tener muchas opciones para salir y muchas personas con quiénes poder hablar pero creo que él no entiende eso: la última vez que me invitaron a varias fiestas, él no quería ir porque la Nutria estaría ahí pero la verdad yo tenía muchas ganas de convivir con otras personas sin importar quién estuviera presente, estuve tanto tiempo hablando sobre eso que Campito se sintió mal y se puso a llorar mientras me decía que él era una carga para mí...

Ahora dice que el sábado debo ir a una comida (asunto del que no recuerdo nada) porque su mamá ya me consiguió un boleto, que si yo aviso que no voy, ella se enojará mucho y quedará mal (no me dijo qué tan importante es, la verdad, no me dijo nada). Yo le dije que llamaría para pedir disculpas pero él quiere que vaya a su casa para estar juntos (esa idea me da flojera, en serio).

Realmente me gusta pensar en que no tengo novio y que no es necesario un hombre en mi vida, no desprecio toda la ayuda y amor que me ha dado pero yo sé que me aburre la monotonía, así que el hecho de que me pida regresar a algo que ya he hecho durante diez meses no llama mi atención.

Lamentablemente no creo poder ser capaz de explicarle esto sin que se ponga a llorar.