lunes, 23 de abril de 2012

Madrugada

Siempre escribo a estas horas, me gusta, estar escuchando música sin que nadie moleste, bailar de la manera más grotesca y/o disfrutable posible, nadie que diga nada, sin quejas, sin gritos, todo quieto...

Sólo yo y youtube, yo y mis canciones, yo y mi cansancio, yo y mis penas, yo y mis confusiones...

Me pongo a pensar en que he hecho con mi vida, con las personas a las que tengo cerca, con las que alejé, a las que quiero mucho y a las que detesté; me analizo poco a poco, mientras bailo y mis músculos se aflojan para dormir a gusto, terminando las tareas que pude haber hecho hace 4 horas o más, cerrando los ojos del cansancio agotador que se siente al estar al borde de las lágrimas cada que voy a la escuela...

He determinado que podría ya ser una experta bailarina de hawaiiano, una chula taekwondoin, una fuerte capoeirista o una buena tecladista; pero nada de eso ha terminado como debía, de haberlo hecho, yo seguiría en Cuernavaca y probablemente llevaría mucho tiempo junto con mi imaginación, tal vez no habría conocido a nadie más en ese sentido.

Alejándome de lo que pudo o no ser, me envuelvo en el torbellino que es la vida real, y me doy cuenta de que no estoy tan mal, claro, podría estar mejor, como todos los demás dicen, pero me siento bien, estoy feliz con las decisiones que tomé y debo decir que es bueno estar en mis zapatos, mejorando en todo lo que puedo y equivocándome como sólo yo podría hacerlo, es lindo ser yo.

No sabía que Cardo podría llegar a animarme como lo hizo, fue algo bonito y simple, creo que es muy lindo estar con él, aunque Dan siga insistiendo con eso de que no lo amo, no meteré eso en duda, sólo porque Raúl me hace ojitos y dice cosas.

miércoles, 18 de abril de 2012

Veneno vil

Va a sonar raro, pero lo cierto es que yo no me considero una amante de la música, me gusta una que otra canción aunque no suelo poner especial atención a la letra o al ritmo o al cantante en sí, simplemente me gusta como suena y me quedo un rato con ella, hasta que llega una nueva y así sucesivamente...

Raúl me mostró una canción que, yo sé, es famosa y vieja pero que nunca había escuchado; a primera vista el ritmo es un poco incomprensible y molesto pero la letra es lo que vale.
Escuchándola atentamente me di cuenta de que coincide en bastantes cosas sobre mí, no exactamente ni de la misma manera pero me recordó mi actitud ante las relaciones "amorosas" y formales...

Es un juego, que durará hasta que te rindas.

lunes, 16 de abril de 2012

Atracción

El hecho de estar con Cardo debería de ser suficiente para que deje de sentirme atraída por otros chicos pero la verdad es que no es así.
Desde que rompí con la Nutria ha habido quiénes me han invitado a salir: Raúl, Brito y Lara, claro, sin olvidar a Cardo...
El que ellos se sientan atraídos por mí, me halaga un poco pero, de cierta forma, es bastante molesto, digo, hacen que me ponga a elegir entre que sería lo mejor: si decir que sí o rechazarlos, no negaré que ya he salido a algún lugar con cada uno pero la verdad es que ninguno me ha convencido lo suficiente, además, no creo dejar a Cardo sólo porque sí; él se ha ganado su lugar con esfuerzo y es bastante firme donde está.
Lo único que me aqueja es que me atiendan de sobremanera, Rául dice que a cualquier chica le gustaría esa situación pero yo no soy cualquier chica...
Me gusta que me hablen y me gusta salir pero que estén cerca de mí, diciendo que soy esto o aquello, es bastante aburrido; preferiría que me contaran chistes o habláramos de temas más profundos, a lo mucho, nos hemos entretenido con películas y videojuegos...
Cardo estará donde debe durante un buen rato.

martes, 10 de abril de 2012

La verdad

Lo cierto es que estoy confundida, es extraño porque sé que la nutria y yo no teníamos un futuro juntos, al menos no uno "feliz y bonito", después de tantas peleas y susurros agresivos era obvio que nada iba bien, sé que tratamos de arreglarlo pero fue una tarea tan desesperante y redundante que decidí abandonarla, además, esos problemas no eran de tres días, ya tenían demasiado tiempo allí. A pesar de todo lo malo que pasó, hay días en que me encuentro mirándolo nostálgicamente, recordando las pocas risas que compartimos y las pequeñas pláticas simples que teníamos, extraño tener a alguien cerca de mí en la escuela.

Me parece que por la misma razón me dejé llevar un poco más con Raúl: dejé que se acercara, que pensara que podía haber algo, que me abrazara y que me hiciera cosquillas, estuvo a punto de besarme y estoy segura de que hubiese sido algo recíproco pero lo que tengo con Cardo siempre me pone a pensar antes de actuar, digo, cuando Raúl comenzó a ponerse "cariñoso" me di cuenta de que el tiempo de detenerlo ya se me había pasado pero yo todavía podía agarrar las riendas de ese asunto y hacer que sus alas se desplumarán de sopetón para que no sufriera tanto tiempo volando bajo, simplemente se lo dije:
"Oye, Raúl, ya fuera de juego, ¿sabes qué tengo novio,no?"-No, no sabía...
Y el sonido de algo que desaparecía antes de nacer me ensordeció, me dijo que todo estaría bien entre nosotros, que la amistad no cambiaría, que había sido un error mutuo:
...I didn't ask, you didn't tell...
Quedamos "bien" pero, la verdad es que yo lo buscaba mucho en la escuela, fingía ir al baño de diferentes edificios para ver si lo encontraba, me daba algunas vueltas innecesarias por los pasillos o la cafetería y sí, con él me topaba, le sonreía, me sonreía, mi besito bien puesto en el cachete (la verdad, me gustaba) y me daba una paleta:
-"¡Qué onda, compañerita! ¿Cómo estás hoy?"
Me hacía sentir bien, alejaba la soledad de mí, me hablaba bastante seguido, me ayudaba cuando podía y me atendía de una forma grotesca y cínica, me gustaba.

Dan me dijo que no debía seguir con esas ideas, que pensará en Cardo y sí lo hacía, siempre me detenía a pensar en Cardo y evaluaba las acciones de Raúl, siempre eran cosillas simples, un dulce, un chicle, una palmadita en el hombro, un cumplido chistoso; "regalos" que yo no consideraba potenciadores de problemas porque muchos amigos ya me habían dado uno alguna vez, aunque debí sospechar de todas las veces en que me invitó a salir.
La verdad, no sé bien cómo le hacía pero cuando nos encontrábamos yo siempre me acababa ganando algo que él, exclusivamente, me tenía que dar: un viaje en motocicleta, una ida a mundo E, una hamburguesa (o dos), un pastel, un helado...

Debí concentrarme en lo que me dijo Dan:
El que busca encuentra, ¡ya deja de buscar!
Pero los berrinches de Cardo funcionaron como catalizadores para que yo pensara que podía tener algo bonito y animal con Raúl...

Al menos ya lo superé, pero la sensación de estar sola me hace pensar cosas indebidas.