Me parece que por la misma razón me dejé llevar un poco más con Raúl: dejé que se acercara, que pensara que podía haber algo, que me abrazara y que me hiciera cosquillas, estuvo a punto de besarme y estoy segura de que hubiese sido algo recíproco pero lo que tengo con Cardo siempre me pone a pensar antes de actuar, digo, cuando Raúl comenzó a ponerse "cariñoso" me di cuenta de que el tiempo de detenerlo ya se me había pasado pero yo todavía podía agarrar las riendas de ese asunto y hacer que sus alas se desplumarán de sopetón para que no sufriera tanto tiempo volando bajo, simplemente se lo dije:
"Oye, Raúl, ya fuera de juego, ¿sabes qué tengo novio,no?"-No, no sabía...Y el sonido de algo que desaparecía antes de nacer me ensordeció, me dijo que todo estaría bien entre nosotros, que la amistad no cambiaría, que había sido un error mutuo:
...I didn't ask, you didn't tell...Quedamos "bien" pero, la verdad es que yo lo buscaba mucho en la escuela, fingía ir al baño de diferentes edificios para ver si lo encontraba, me daba algunas vueltas innecesarias por los pasillos o la cafetería y sí, con él me topaba, le sonreía, me sonreía, mi besito bien puesto en el cachete (la verdad, me gustaba) y me daba una paleta:
-"¡Qué onda, compañerita! ¿Cómo estás hoy?"Me hacía sentir bien, alejaba la soledad de mí, me hablaba bastante seguido, me ayudaba cuando podía y me atendía de una forma grotesca y cínica, me gustaba.
Dan me dijo que no debía seguir con esas ideas, que pensará en Cardo y sí lo hacía, siempre me detenía a pensar en Cardo y evaluaba las acciones de Raúl, siempre eran cosillas simples, un dulce, un chicle, una palmadita en el hombro, un cumplido chistoso; "regalos" que yo no consideraba potenciadores de problemas porque muchos amigos ya me habían dado uno alguna vez, aunque debí sospechar de todas las veces en que me invitó a salir.
La verdad, no sé bien cómo le hacía pero cuando nos encontrábamos yo siempre me acababa ganando algo que él, exclusivamente, me tenía que dar: un viaje en motocicleta, una ida a mundo E, una hamburguesa (o dos), un pastel, un helado...
Debí concentrarme en lo que me dijo Dan:
El que busca encuentra, ¡ya deja de buscar!Pero los berrinches de Cardo funcionaron como catalizadores para que yo pensara que podía tener algo bonito y animal con Raúl...
Al menos ya lo superé, pero la sensación de estar sola me hace pensar cosas indebidas.
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