Es lo que he aprendido a no hacer.
A mis veintiún años sigo pensando que:
-Cuando un chico se me acerca es porque no tiene nada qué hacer y sólo quiere salir de "cuates".
-Las personas sólo dicen la verdad y cumplirán su palabra.
-Puedo tomar todo literal (o todo omitirlo).
-Soy reemplazable.
-Aún tengo tiempo para aprender.
-No pasará nada si desaparezco unos días.
Parece que no he madurado y vivo en un cuento... Ahora entiendo porqué hay tantas cosas que no entiendo de la "vida" (como las relaciones amorosas o emociones violentas).
Tal vez un día alguien me ayude a entender, o lo aprenda yo solita.