¿Buenas nuevas? ¿Eso existe?
Obviamente, aquí no.
La nutria decidió dejar de hablarme porque volví a decir que no podíamos ser novios, gracias a que me había volteado la tortilla tantas veces...
Pero no sé, me siento triste, lo extraño... Parece que mi única opción será confiar ciegamente en él y pensar seriamente en esa relación aunque no me siento tan confiada.
No sé qué hacer.
Tal vez sí lo amo. O sólo es capricho, como decía Cardo.