domingo, 3 de junio de 2012

Boyriend

Ayer me quedé un buen rato con Rául; estuvimos cerca de una hora acostados en el pasto.

Al principio todo fue muy equis, salí temprano porque ya no había más clases a las que ir y pensé en estudiar y hacer mi reporte de electrónica en la biblioteca pero luego de un rato con aburrimiento, sin información y con la compañía de Elías y Sergio (precisamente las personas menos divertidas que conozco) decidí que era hora de ir a buscarlo, sabía que no se había ido, apenas media hora atrás lo había visto durmiendo tirado en el pasto, y tenía una pequeña excusa para ir con él: me había prestado una cinta y pensaba regresársela.

Le envíe un mensaje para reafirmar mis sospechas y que me confirmara si quería verme (considerando como han estado las cosas podría tomarlo de diferente manera) sólo me respondió con un: "jajajajaja, va :)"

Caminé con cierto recelo, no me gusta la idea de que mis compañeritos me vean con él, a veces se ríen de mí, otras de él, estoy segura de que cuchichean a mis espaldas y es un poco molesto; llegué y le aventé el masking cariñosamente, me miró y me dijo que me acostara a su lado, acepté y empezamos a hablar de tonterías, lo difícil ocurrió después...

Poco a poco comenzó a llevarme hacia él, me jalaba de la cintura y puso mi cabeza sobre su brazo, reímos un rato, traté de mantenerme al margen de la situación pero no sabía como. Siguió atrayéndome poco a poco, hasta que sus brazos rodeaban todo mi cuerpo y su cara estaba a nada de la mía, me dijo que si seguía picando su barriga, él me mordería los cachetes, giré para evitar eso pero me dio un fuerte abrazo y traté de escapar, luego me dijo que él se moriría así, conmigo entre sus brazos, para que, con ayuda del rigor mortis, yo siguiera ahí, que solamente me iría si alguien llegaba a cortarle los brazos.

Fue algo muy dulce y extraño al mismo tiempo, me dio ternura y me emocioné pero inmediatamente pensé en Cardo, traté de salir de esa trampa pero él no hacía más que apretar, me gustó; para mi suerte, me llegó un sms en el que preguntaban por mi localización, le dije a Raúl que ya era hora de ir a trabajar, se limitó a apretujarme y decir: "Cinco minutos más"; volteé a verlo y noté que tenía una sonrisa genuina en el rostro.

Logré convencerlo de que nos levantáramos porque ya era algo tarde y yo tenía que ir a presentar el proyecto de control, se fue a plotear y yo por mis cosas.

Cerca de dos horas después, volvimos a encontrarnos, parecía que él me esperaba pero yo estaba ocupada con lo del motor, estuvo acompañándome por cosas durante un rato hasta que lo convencí de que viera como se trabaja con eso, se la pasó haciéndome muecas, emitiendo sonidos extrañamente graciosos, tocándome la barriga y sosteniendo mi mano; me puse nerviosa porque mis compañeritos estaban muy cerca pero me las arreglé para que no lo notaran. Justo cuando Raúl comenzaba a acercarse más, Cardo me marcó, me limite a contestar ahí, sin moverme y con voz dulce, me dijo; "Te Amo" y yo respondí con un: "yo a ti", Rosario me escuchó y señaló que yo sólo podía estar hablando con mi novio, Raúl se separó de mí y se puso cabizbajo, fue raro, Elías me volteó a ver y soltó: "No, cuelga tú", todos se rieron.

Al final, el motor no quedó pero Raúl me espero para que nos fuéramos, no iba tan juguetón y coqueto como siempre pero seguía sonriendo, me fui burlando de él en el camino y noté que cuando me acercaba, él se alejaba, al final, no me acompañó hasta mi casa porque le daba hueva pero me llevó bastante cerca, creo que apenas entendió que yo no dejaré a Ricardo.