miércoles, 16 de mayo de 2012

Discusiones

Pasé todo el tiempo que tuve disponible con Cardo, fue cerca de una semana...

Al principio todo estaba bien, besitos y abracitos por doquier, viendo películas, yendo al cine, vagueando por el centro con las manos entrelazadas, comiendo yogurth, hablando de política (vimos el debate juntos), haciendo bromas graciosas..
Pura mielecita.

Pero pasó el rato y Cardo comenzó a ponerse serio; no me gustan las cosas serias, le temo al compromiso, creo que es porque sé que fallo fácilmente o, al menos, trato de no hacerlo pero al final termino cediendo, soy demasiado curiosa...

De repente me hablaba sobre matemáticas o sobre situaciones políticas que yo no tenía idea de que estuvieran pasando, eran cosas desconocidas para mí por lo que simplemente contestaba con un "ajá" o asintiendo con la cabeza; una o dos veces traté de opinar algo pero Cardo me corrigió de una manera bastante grotesca y atrevida, eso fue algo que tampoco me gustó porque no se quedo quieto hasta que le di la razón.

Ya que no podía hablar con él de temas "banales" utilicé un poco de tiempo para hablar con Raúl pero eso hizo que Cardo pensara mal:

¿Por qué habla contigo?
¿Qué te está diciendo?
¿Ya no me amas?
¡Si no quieres estar conmigo, vete con él!

Eso último fue inesperado, más porque la conversación que había entre Raúl y yo giraba en torno a las películas mexicanas y su necesidad de hablar sobre amor y sexo en un torbellino de ideas, parecía que me acababa de meter en la cinta.
Quise calmar a Cardo mostrándole lo que había escrito pero sólo se tranquilizo cuando bloqueé a Raúl del msn. Me dijo que se sentía mal y nervioso, que no sabía qué hacer para que yo estuviera con él.

El día siguiente yo tenía planeado regresar a mi casa pero terminé con Cardo en el centro buscando alguna función de cine en donde nos pudiéramos colar, todas estaban bien cuidadas así que el plan falló pero de repente Cardo me dijo que no debíamos gastar más dinero en el cine, le dije que estaba bien, que no se preocupara, después ocurrió algo extraño: Cardo me dijo que ya no sabía como mantenerme entretenida, que sentía que yo me aburría con él y que seguramente me daba igual estar en mi cuarto tumblereando que estar a su lado en su departamento (de cierta manera, tenía razón).
Tuve que explicarle mi adicción a tumblr y a estar de vaga en internet, insistirle en que no era aburrimiento, sino que a veces se me iba la onda pero, claro, sin llegar al desinterés; me dijo que si ya no quería estar con él, me fuera, otra vez. Ya estábamos teniendo problemas y se dio cuenta de que a mí esas cosas no me interesan, le dije que si me volvía a correr, me iría.

Si la relación comienza a ponerse pesada o tengo que pensar en complacer a Cardo, creo que lo mejor será terminarla, después de haber hablado con él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario